La Fundación FC Barcelona y la Fundación Lucha contra las Infecciones plantan cara a la esquistosomiasis

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Las jugadoras del primer equipo de fútbol femenino, Asisat Oshoala e Ingrid Engen, y del masculino, Alejandro Balde, se suman a la causa para curar esta infección, que afecta a 250 millones de personas en el mundo

La Fundación Lucha contra las Infecciones y la Fundación FC Barcelona se unen para hacer frente a una infección no contagiosa persona a persona, la esquistosomiasis, que afecta según la Organización Mundial de la Salud (OMS) a 250 millones de personas en el mundo, con el objetivo de dar visibilidad a esta infección y tratar al máximo de personas afectadas.

Por este motivo jugadoras insignia del primer equipo de fútbol femenino, Asisat Oshoala e Ingrid Engen, así como Alejandro Balde, jugador del masculino, han grabado un vídeo ofreciendo mensajes clave sobre la infección y animando a la población que pueda ser susceptible de sufrirla a hacerse el cribado. Tal y como apunta la Dra. Marta Segú, médica especialista en Salud Internacional y directora general de la Fundación FC Barcelona: «Esta colaboración en el ámbito de las enfermedades tropicales desatendidas (MTD) como la esquistosomiasis, contribuye a uno de los objetivos de la Fundación Barça, que es mejorar la salud de las personas más vulnerables a través del deporte como herramienta educativa y de prevención”.

La esquistosomiasis, una infección invisible

La esquistosomiasis es una infección parasitaria no contagiosa persona a persona, importada principalmente de países del África subsahariana pero también de Sudamérica, Caribe, Oriente Medio y Asia, por lo que no es habitual que se transmita fuera de estas zonas . La infección se produce durante el contacto con agua infectada en ríos de países donde la infección es endémica, a menudo a través de la pesca, la natación, el baño o el lavado de ropa. Por tanto, esta infección afecta a la población autóctona de los países endémicos, pero también a los viajeros internacionales que los visitan.

La infección se produce cuando las larvas del parásito penetran en la piel de una persona durante el contacto con el agua infectada. Este parásito accede al cuerpo a través de la piel y puede vivir durante años creando graves afectaciones que empeoran la calidad de vida de la persona infectada.

Cribado de la población infectada

En este momento, un proyecto piloto que se lleva a cabo en el área metropolitana de Barcelona ha permitido detectar un alto porcentaje de población de origen subsahariano y residente en esta zona de Cataluña que sufre la infección. Concretamente, según un estudio realizado por la Atención Primaria Metropolitana Norte del Instituto Catalán de la Salud y la Fundación Lucha contra las Infecciones, casi un 40% de la población estudiada ha dado positivo en la prueba para detectar la enfermedad. Por este motivo, resulta imprescindible aumentar este cribado para destapar el mayor número posible de personas que puedan estar sufriendo la infección, que según estimaciones en Catalunya podrían ser 30.000. La Dra. Silvia Roure, investigadora de la Fundación Lucha contra las Infecciones y médica del Programa de Salud Internacional del Instituto Catalán de la Salud (PROSICS) que está liderando el proyecto, comenta: «Habría que realizar un cribado de base comunitaria a las personas que se encuentran en situación de riesgo, para evitar complicaciones y, además, conseguir el consiguiente ahorro en recursos sanitarios».  

Síntomas que presenta la esquistosomiasis

Inicialmente, los síntomas de la esquistosomiasis pueden pasar inadvertidos, pero el parásito puede permanecer en el cuerpo durante años y causar problemas de salud a la persona infectada, como:

- Infecciones de orina
- Mal abdominal o pélvico
- Disuria
- Diarrea
- Insuficiencia renal
- Cáncer de vejiga
- Cirrosis hepática
- Infertilidad
- Ictus

En el caso de las mujeres, condiciona sintomatología ginecológica inespecífica que puede inducir a una orientación diagnóstica equivocada y provocar que las pacientes deban visitarse reiteradamente en el sistema sanitario sin encontrar respuesta a sus molestias. 

Pruebas de detección fáciles y tratamiento eficaz

La esquistosomiasis puede diagnosticarse con un análisis de sangre y se trata de manera eficaz y económica con praziquantel, un medicamento que se dispensa en dos días con una eficacia del 90%.

Alieu Sisaho, joven procedente de Gambia residente en Cataluña desde el año 2005, explica que antes de realizar un viaje a su lugar de origen visitó la Unidad de Salud Internacional de Santa Coloma de Gramanet para que le vacunaran preventivamente contra el grupo de enfermedades tropicales provenientes de su país, y que fue en ese momento cuando, mediante una analítica, detectaron que tenía esquistosomiasis. En un primer instante Alieu no atendió las llamadas de las profesionales que le avisaban de su infección, pero un tiempo más tarde, al ser ingresado en el Hospital Germans Trias de Badalona por complicaciones derivadas de la enfermedad, fue cuando recibió la noticia de que sufría una insuficiencia renal crónica por culpa de la esquistosomiasis. Finalmente, en 2020 tuvo que ser trasplantado de riñón.

El testimonio de Alieu resalta la importancia de detectar la esquistosomiasis antes de que se desarrollen otras complicaciones de salud, con el objetivo de poder tratar la enfermedad a tiempo.

Campaña abierta para destapar la esquistosomiasis

El día 28 de noviembre es el llamado Giving Tuesday, un movimiento global, sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es promover la solidaridad. Esta iniciativa nació en Estados Unidos y promueve la participación de cientos de personas, organizaciones y empresas en beneficio de diferentes causas.

Este año el reto de la Fundación Lucha contra las Infecciones es conseguir 16.000 € para tratar a 200 personas de esquistosomiasis. La campaña va destinada a todas aquellas personas que quieran sumarse a esta causa y colaborar con la investigación para hacer frente a esta infección invisible: https://schistozero.lluita.org/

 

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