Löffelbein: "Quedé sorprendido por su indumentaria"

Kai Löffelbein, el fotógrafo alemán autor de esta foto, ha concedido una entrevista en la REVISTA BARÇA donde explica cómo vivió ese momento. La foto pone de manifiesto la exportación de residuos electrónicos en África y fue galardonada con el premio a la Foto del Año otorgado por el comité alemán de Unicef.

En el número correspondiente al mes de febrero de la REVISTA BARÇA, el fotógrafo alemán Kai Löffelbein explica en qué contexto realizó la fotografía que le hizo merecedor, en diciembre pasado, del premio Foto del Año, otorgado por el comité alemán de la Unicef y la revista 'GEO'.

Löffelbein es un joven fotógrafo de treinta años que en septiembre pasado se desplazó a Ghana para realizar un reportaje fotográfico sobre los residuos electrónicos tóxicos que llegan a África. Mientras se encontraba en el vertedero de de Agbogbloshie de la ciudad de Accra, fortuitamente, vio a un niño que llevaba un uniforme del Barça. "Quedé sorprendido por su indumentaria", asegura Löffelbein, pero la comunicación fue complicada: "Intenté hablar con él, pero fue imposible, no entendía el inglés", comenta. A pesar de la situación, "también me impresionó la vitalidad y la energía de los jóvenes que trabajan en este vertedero", recuerda el fotógrafo, que calcula que en esta zona trabajan recogiendo desechos unas 800 personas, la mayoría menores.

La instantánea de Löffelbein, a la que a buen seguro le espera un largo periplo por festivales fotográficos, pone de manifiesto la exportación de residuos electrónicos en África, que supone una amenaza para la salud y provoca serios daños al medio ambiente. Según estimaciones de las Naciones Unidas, 6.500 toneladas de estos residuos producidos en el mundo se envían cada mes a Ghana, y la mayoría acaba en este vertedero de la fotografía.