La tecnología une la Fundación Barça, la Fundación Éric Abidal y la Olympique Lyonnais Fondation para el bienestar emocional de niñas y niños hospitalizados

La Fundación Barça, la Fundación Éric Abidal y la Olympique Lyonnais Fondation comparten este proyecto pionero y que permite a niños y niñas hospitalizados vivir una experiencia inigualable

20/02/2019

Joyce, una niña hospitalizada en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, vivió en directo, mediante el robot Pol, la llegada de la plantilla del Barça al Groupama Stadium de Lyon y el entrenamiento previo al partido de ida de los octavos de final de la Champions. Los jugadores del primer equipo Messi, Suárez y Piqué, entre otros, interactuaron con ella a la entrada de los vestuarios. Además, el robot se trasladó a la zona de tribuna para que Joyce pudiera saludar a las autoridades.

 

Jibryl, un niño hospitalizado en la ciudad de Lyon, también pudo compartir la experiencia con Joyce, gracias a un robot con las mismas características que la Olympique Lyonnais Fondation.

 

La Olympique Lyonnais Fondation, la Fundación Éric Abidal y la Fundación Barça comparten este innovador programa que ofrece a los niños y niñas ingresados en un hospital la oportunidad de disfrutar de una experiencia inolvidable. Esto les permite olvidarse por un momento de su situación y disfrutar de unos momentos únicos.

 

El robot dispone de dos cámaras, una en la parte superior y otra a la parte inferior, que ofrecen una visión completa del espacio, y siete micrófonos interiores que permiten aislar el ruido del alrededor. El robot ha sido desarrollado técnicamente y distribuido por la empresa AWABOT. Esta iniciativa nació hace más de un año de una propuesta que hizo la Fundación Abidal a la Fundación Barça. En la actualidad forma parte de su programa de Bienestar Emocional Pediátrico, que tiene una colaboración con los principales hospitales pediátricos de Catalunya.

 

El robot se denomina Pol en homenaje al primer niño que colaboró con la Fundación en la prueba piloto del proyecto y que lamentablemente murió semanas después de disfrutar de esta experiencia que le permitió hacer realidad uno de sus últimos sueños: visitar el Camp Nou y el Museo del Barça.