Cardoner, Folch, Angulo, Bartolomé, Puente, Tejedor y Lee, este miércoles en el Palco / GERMÁN PARGA FCB

Este jueves por la mañana la Fundación FC Barcelona ha mantenido un encuentro con varios representantes de los comités español y catalán de Unicef que ha servido para valorar el intenso trabajo realizado durante los últimos meses y plantear los fundamentos del trabajo conjunto para los próximos años.

Por parte de la Fundación asistieron Jordi Cardoner i Casaus, vicepresidente primero del FC Barcelona, acompañado de otros miembros del equipo ejecutivo de la Fundación. En cuanto a Unicef, los máximos representantes han sido Carmelo Angulo y Anna Folch, presidentes del comité español y catalán de Unicef, respectivamente, con la participación también de otros miembros de esta entidad de las Naciones Unidas.

Aprovechando su estancia en Barcelona, el equipo de Unicef presenció desde el palco el partido de este miércoles contra el Bate Borisov. Allí pudieron saludar también el presidente Josep Maria Bartomeu y otros miembros de la directiva y del patronato de la Fundación como María Tejedor, Ramon Pont y Dídac Lee.

300.000 beneficiarios en todo el mundo

Desde 2006, el Club aporta cada año 1,5 millones de euros a Unicef con el objetivo de promover proyectos a favor del desarrollo de la infancia en el mundo. En la actualidad ambas entidades implementan proyectos basados en el deporte en China, Ghana, Sudáfrica y Brasil.

Paralelamente a este trabajo, el Barça y Unicef impulsaron en febrero pasado el proyecto '1in11' (1 de cada 11 ') con el objetivo de recaudar fondos para proyectos educativos en Indonesia, Nepal y Bangladesh . Gracias a una subasta de obras de arte firmadas por artistas como Hirst o Murakami, el proyecto recaudó más de 3 millones de euros y aumentó la aportación del Club en esta entidad en más de 4,5 millones de euros la temporada pasada.
La temporada pasada estos proyectos llegaron a unos 300.00 niños. En China, la tarea se desarrolló en 250 escuelas y 21 espacios para niños de 13 provincias a fin de mejorar la educación y la protección infantil.

En Ghana el objetivo fue aumentar las tasas de escolarización a través de la promoción del deporte y el juego como mecanismo para atraer hacia las escuelas los niños más desfavorecidos.

En Sudáfrica se trabajó para mejorar la calidad de la enseñanza y aumentar los índices de permanencia, haciendo incidencia en la formación de los maestros en temas como la salud reproductiva, el consumo de drogas o la equidad de género.

Y finalmente, en Brasil se impulsó la segunda edición del proyecto 'Puertas abiertas para la inclusión', desarrollado en quince ciudades del país con el objetivo de garantizar la incorporación al deporte de los niños y adolescentes con discapacidad.