"No quiero morir sintiéndome una extranjera"

"Aquí en Bekaa Valley hemos encontrado algo de paz, pero soñamos con volver a nuestro país."

 

Text: Josep Giralt

Foto: Jordi Sanglas

 

Siham es maestra, y huyó de Siria con sus dos hijos debido a la guerra y las bombas. "No había mañana en que tuviéramos la certeza de que llegaríamos vivos al día siguiente. En mi país hay un refrán que dice así: 'Manos delicadas ablandan el hierro'. Supongo que esto quiere decir que, frente a la brutalidad de la guerra, la razón y la inteligencia acabarán emergiendo. No ha sido así. Aquí en Bekaa Valley hemos encontrado algo de paz, pero soñamos con volver a nuestro país."

 

Lo que comenzó como un levantamiento pacífico contra el presidente Bashar al Asad en marzo de 2011 se ha convertido en una brutal y sangrienta guerra civil que ha arrastrado potencias regionales e internacionales.

 

"Lo único que parece devolverles la infancia perdida es el campo de fútbol."

 

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, organización que ha proporcionado los datos más recientes, entre marzo de 2011 y el mismo mes de 2018 han muerto entre 353.593 y 498.593 personas. La cifra, sin embargo, podría ser más alta debido a los problemas para acceder a determinadas áreas del país y de las dificultades para compatibilizar los números que presentan las partes enfrentadas. El rostro de Siham ha sido moldeado por las lágrimas.

 

"Sus dos hijos están a su lado, con la actitud de quien está cansado de oír hablar de muertes, bombas y desesperación."

 

Un indiscutible aire de tristeza rodea a esta familia. Sus dos hijos están a su lado, con la actitud de quien está cansado de oír hablar de muertes, bombas y desesperación. Aferrados a su madre, lo único que parece devolverles la infancia perdida es el campo de fútbol. "Con 'FutbolNet' han vuelto a ser niños, aunque esto no signifique que no haya conflictos entre niños libaneses y sirios". Afortunadamente los monitores han ayudado mucho al entendimiento.

 

La guerra ha provocado la huida de más de 5 millones de personas, según cifras del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), uno de los mayores éxodos en la historia reciente.