La voluntad de superación de Ibrahim

"Gracias a 'FutbolNet' me he integrado totalmente en la sociedad italiana. Jugar con ellos me ha servido para conocerlos mejor y para poder expresarme sin dificultad".

 

Texto: Josep Giralt

Foto: Jordi Valero

 

Ibrahim es un joven guineano de 17 años. Hace un año y siete meses que llegó a Italia y ya se expresa en un italiano prácticamente perfecto. Forma parte de los beneficiarios de la contraparte Cooperativa Prospettiva, localizada en Catania, en el distrito de San Giovanni Galermo. Es una cooperativa social establecida en 1981 y que tradicionalmente trabaja con personas en situación de vulnerabilidad.

 

"Ha sabido gestionar su pasado adaptándolo a un presente que él domina con determinación."

 

La tasa de alfabetización de Guinea es una de las más bajas del mundo. Según estimaciones del 2012 sólo el 29,5% de los adultos saben leer y escribir. La educación primaria es obligatoria desde hace ocho años, pero la mayoría de los niños no asisten a clase. Ibrahim podría ser 'El Príncipe Valiente en los días del Rey Arturo' de Guinea. Lo más admirable es que nunca aceptó lo habitual como cosa natural. Ha sabido gestionar su pasado adaptándolo a un presente que él domina con determinación.

 

Guinea es un país muy rico en minerales, incluyendo bauxita, diamantes, oro y aluminio. Su economía depende de la agricultura y de la extracción minera. De todos modos, una importante parte de la población del país (más del 60%) se encuentra por debajo del umbral de la pobreza. El joven guineano ha cogido el destino con las manos y lo ha moldeado a su voluntad. "Me falta un año para entrar en la universidad. Quiero ser programador informático. Gracias a 'FutbolNet' me he integrado totalmente en la sociedad italiana. Jugar con ellos me ha servido para conocerlos mejor y para poder expresarme sin dificultad ".

 

Guinea fue uno de los países asolados por la epidemia del Ebola de 2014 junto a Liberia y Sierra Leona. "Siempre tuve claro que lo que yo quería era salir de Guinea y estudiar. No he dejado de tener dificultades, pero también tengo sueños ". Gracias al deporte he aprendido a tener valores, a jugar en equipo y a respetar los compañeros de juego ".