El coraje de Verbina

"Increíblemente, a pesar del sufrimiento experimentado a tan corta edad, su mirada no ha perdido un ápice de luz."

 

Texto: Josep Giralt

Foto: Jordi Sanglas

 

Verbina tiene 12 años, la piel morena, y unas trenzas negras fuertes como las ramas de un olivo. Podría ser una heroína de León Tolstoy, no sólo por su actitud valiente y su carácter abierto y noble, sino por la fuerza y la determinación que transmite. Si carácter es destino, será difícil que el futuro doble su capacidad de superación.

 

Su exilio comenzó el día que escapó de Irán a la hora en que la luz dorada comienza a golpear en los bazares y se filtra por las claraboyas. Hizo a pie 2.258 kilómetros desde su Irán natal hasta Turquía. Un recorrido que se vio obligada a hacer bajo un sol de justicia, con temperaturas de más de cincuenta grados centígrados. Atrás quedó una infancia donde su madre le leía cuentos de lobos y conejos, luciérnagas, naranjos, y poemas del escritor Hafez de Shiraz.

 

"Es jugando al fútbol como más me divierto. No me gusta recordar los malos momentos".

 

En el Líbano viven un millón de personas expatriadas. Una auténtica marea humana empujada por la desesperanza. En la actualidad Verbina convive con su familia en el asentamientos de refugiados del valle de la Bekaa, rodeada de montañas áridas.

 

La joven iraní quiere ser doctora: "Lo que más me gustaría es poder salvar a mucha gente". Increíblemente, a pesar del sufrimiento experimentado a tan corta edad, su mirada no ha perdido ni un ápice de luz.

 

Verbina forma parte de los beneficiarios del programa refugiados de la Fundació Barça. El objetivo del proyecto es reforzar y dar herramientas a los niños y adolescentes refugiados para prevenir y resolver conflictos y fomentar su inclusión social e integración. "Ha sido muy duro, pero 'FutbolNet' me ha ayudado a hacer amigos y también a olvidar. Es jugando al fútbol como más me divierto. No me gusta recordar los malos momentos ".

 

La situación de los refugiados en la Bekaa es compleja. No hay respuestas fáciles cuando se trata de explicar su situación actual. Sin embargo, es a través del deporte como se les ayuda a mitigar los traumas vividos por la guerra y el exilio, con el fin de aportarles bienestar emocional y, por tanto, esperanza en la especie humana.